Hay platos que no necesitan presentación, solo un bocado para enamorar. El fricandó catalán es uno de ellos. Guiso humilde, de origen casero y sabor profundo, combina ternera tierna con setas de temporada y una salsa ligada a base de rustit y picada. En Can Bonet lo cocinamos como se ha hecho siempre: con tiempo, con fuego y con memoria.

¿Qué es el fricandó catalán?

El fricandó es un plato tradicional que se prepara con filetes finos de ternera (generalmente tapa o babilla), pasados por harina y guisados a fuego lento con cebolla, tomate, vino, caldo y setas secas (normalmente moixernons o rovellons). La clave está en el rustit —el sofrito base— y en la picada que se añade al final, con ajo, pan frito y almendras.

Es un plato que se sirve caliente, reposado, y que mejora al día siguiente. Perfecto para el otoño, pero apetecible todo el año.

El fricandó de Can Bonet

Lo cocinamos en cazuela, a fuego lento durante horas, con:

  • Ternera nacional de corte fino y magro.
  • Setas secas rehidratadas y frescas cuando es temporada.
  • Fondo casero de rustit.
  • Toque final de picada catalana para realzar el sabor.

Lo acompañamos con pan de masa madre y, si lo deseas, con un vino tinto joven del Montsant o Priorat que equilibre la intensidad del plato.

¿Por qué es tan especial?

  • Es un plato de cuchara que reconforta y emociona.
  • Representa la cocina catalana de interior, de casa.
  • Su sabor se construye con capas, no con prisas.
  • Une la proteína de la carne con la riqueza vegetal de las setas.

Conclusión

El fricandó catalán es mucho más que un guiso: es parte del alma gastronómica de Cataluña. En Can Bonet lo cocinamos con la calma y el respeto que merece, para que cada cucharada sepa a hogar. Ven a descubrirlo y déjate llevar por su sabor profundo y honesto.

Consulta nuestra carta o reserva tu mesa. Y si quieres conocer más técnicas tradicionales, te recomendamos el artículo “¿Qué es un rustit? Técnica, sabor y tradición catalana”.