En Cataluña, comer no es solo alimentarse: es reunirse, celebrar, conversar. La cocina catalana para compartir nace de esa idea de comunidad, de platos al centro de la mesa que invitan al encuentro y al disfrute conjunto. En Can Bonet, trasladamos ese espíritu a Madrid con una carta pensada para abrir el apetito… y la conversación.
Comer al centro: más que una tendencia, una tradición
Desde siempre, las casas catalanas han servido bandejas, guisos y tablas al centro para que cada comensal se sirva. Esta forma de comer fomenta la interacción, el ritmo pausado y el disfrute colectivo.
Algunos clásicos que encajan perfectamente en este formato:
- Tabla de embutidos y quesos artesanos.
- Cocas crujientes (como la de escalivada con butifarra picante).
- Patatas bravas con alioli y romesco.
- Fideuá de sepia para dos o más.
- Verduras a la brasa con salsa romesco.
Platos para compartir en Can Bonet
Nuestra carta está repleta de propuestas diseñadas para ser compartidas:
- Mejillones a la brasa, perfectos con vermut.
- Calamar con alioli suave, para empezar con sabor a mar.
- Pan con tomate y anchoas, que no puede faltar nunca.
- Canelones de rustit, ideales para dividir y saborear juntos.
Y, por supuesto, postres caseros como la crema catalana o el mató con miel, perfectos para cerrar la comida con una cucharada de tradición.
Ventajas de compartir:
- Se prueban más platos y sabores.
- El ambiente se vuelve más distendido y familiar.
- Se conecta con la esencia mediterránea de comer sin prisa.
- Se reduce el desperdicio: cada bocado cuenta.
Conclusión
La cocina catalana se vive mejor cuando se comparte. En Can Bonet te invitamos a disfrutar del placer de comer al centro, de repartir, de brindar y de saborear la tradición con quienes te rodean. Porque los grandes recuerdos se construyen alrededor de una mesa.
Consulta nuestra carta para compartir o reserva tu mesa. Y si quieres seguir explorando esta filosofía, te recomendamos el artículo “Vermut y tapeo: el aperitivo con sabor a domingo catalán”.